Su actuación se basa en los torneos que se realizaban a principios del siglo X en Europa.
Los torneos se convirtieron en acontecimientos sociales importantes, que atraían a patrocinadores y participantes desde lugares lejanos. Se construyeron recintos especialmente destinados a los torneos, con pabellones para los combatientes y gradas para los espectadores.
Con el paso del tiempo, las justas a caballo se fueron complicándose, primero los caballeros seguían batiéndose individualmente, pero ahora lo hacían también en equipos. Se retaban utilizando diversas armas y llevaban a cabo simulacros de batalla con cuadrillas. Las justas o lizas, un enfrentamiento de dos caballeros con lanza, se convirtieron en el acontecimiento más celebrado.
Los caballeros competían como los atletas de nuestros tiempos para obtener premios, prestigio y la mirada de las damas que llenaban las gradas.
Justas a Caballo
Estafermo: consiste en entrar en el palenque al galope, armado con una gran lanza y protegido por un yelmo para golpear a un muñeco giratorio armado con una rustica y peligrosa arma casera.
Jabalinas: consiste en clavar las jabalinas siempre al galope en unas dianas de paja colocadas en unos soportes a una altura de 2m aproximadamente.
Banderas: es la competencia entre dos jinetes por agarrar una bandera clavada en piso o sostenida por un par de escuderos
Las justas: sin duda la estrella de nuestros juegos. Consiste en colocar dos caballeros uno a cada lado de el palenque, armados y protegidos con armadura. Salen al galope hasta que uno de los dos caiga y posteriormente la lucha sigue a pie.